Somos mujeres que pensamos o no lo consideramos al momento de ser mama, y de golpe nos enfrentamos a esto…uffff ni menos solteras…Sin embargo, hoy tenemos la opción con un poco más de tolerancia que antes, de disfrutar esa maternidad y mostrarle al mundo que con mi hijo somos una familia reconocida.

Hoy te hablo desde el corazón, con ese mismo que se quiebra cada vez que intenta educar, y al final, en muchas ocasiones lo único que logramos es sentir culpa, esa que nos moviliza de manera poco asertiva y eficaz….

Me parece que lo más relevante es la incapacidad de conectarnos con nosotras mismas, al mismo tiempo que intentamos ser la mama perfecta…y este, queridas amigas….es el error….no somos perfectas y lo mejor es que nuestros hijos no necesitan una mama perfecta, sino una mama feliz.

Ser soltera no significa estar sola, significa convertirse en una mujer madura, valiente, luchadora y capaz de hacer cualquier cosa….tengo un enorme motivo, tenemos un gran motor para superarte cada día y seguir de pie,….. y aunque sea doble responsabilidad, es doble esfuerzo, pero todo, absolutamente todo vale la pena….

Porque ya tengo a mi bebe…el amor de mi vida!!!

Sé que tú eres una de esas mujeres como yo que están en esta lucha, porque cuando digo una lucha, no es una agonía, es un día a día, ser capaz de levantarte y brindarle una sonrisa a ese amor que espera todo de ti….cuando sabemos que a veces, ni siquiera somos capaces de hacernos cargo de nosotras mismas.

Sin embargo…lo hacemos….nos arrepentimos de decisiones, lloramos, nos consume la pena y el miedo, sentimos el fracaso y la frustración y no vemos salida hasta que el llanto, el grito, la pataleta….nos vuelven a la realidad…uffffff.

Sin embargo, podemos partir de este desastre es que nos levantamos y seguimos…

Te quiero mostrar que no todo es complicado, que hay momentos en donde podemos hacer una pausa, o pensar en nosotras…se puede…,si se puede….

Quiero dejarte 8 tips que me ayudaron a mantener la perspectiva, darme el tiempo, tomar pausa y organizar. Deje de llorar y hacerme un mundo, no permitir que la mente se invadiera de pensamientos negativos ni catastróficos del futuro…la vida por si misma ya lo era…no era posible asumir una maternidad desde sentir de la individualidad….entendí que mi hijo crecía a la velocidad de la luz para desperdiciar cada avance….y me hizo comprender que él era mi mejor guía, gracias a él aprendí que el quehacer diario era un goce….el me enseñó a ser su mama…. y sííííí, hacemos el doble de trabajo, doble esfuerzo, pero cuando miras a tu hijo.…te das cuenta que él es futuro…y sonreí¡¡

  1. Comunicación efectiva; dedicándole tiempo a tus hijos; generando por medio de actividades lúdicas, calidad de tiempo a su lado; ayudar tareas, leer cuentos en la noche masajes terapéuticos, etc…y lo más importante, el juego, de esa manera puedes, conocer y entrar a su mundo afectivo.

  2. Paciencia; No dejes que tus hijos te controlen, evitando la descarga de rabia contra ellos. Cuando nos sentimos desbordadas por la situación, los hijos suelen pagar con esta rabia, no dejes que te controle, tu eres la única que pone los límites que se deben respetar, sin embargo inclúyelos, ellos pueden opinar y ayudarte a cómo organizar algunos horarios que ellos puedan cumplir y tu sentirte tranquila. Por otro lado rompe el círculo de la rabia o frustración cuando pierdes la paciencia; detente, gestiona tu molestia, llora unos segundos e incorpórate mirando a tu hijo con compasión, y entrega. Tu eres todo lo que necesita y eres todo para él¡¡

  3. Genera un hogar estable y seguro, hablando con delicadeza del papa y generando rutinas. Los hábitos y las rutinas estabilizan y ordenan, generan seguridad en un hogar con estructura pero flexible, esto aporta normalidad y seguridad.

  4. Planifica, pero que incluya tiempo para ti; Ve donde te gustaría cuando te apetezca; inventa algo distinto en la rutina de la semana, toma un ratito de este tiempo y tu hijo también te lo agradecerá.

  5. Desestresarse: Supera el cansancio, pide ayuda: la mayor recompensa de pasar tiempo a solas, es que no necesitas estar lejos de tu hijo para valorar el tiempo con ellos, cada segundo a su lado es un maravillosos crecer y extrañarlos mientras no estas con ellos se valoran aún más esos momentos a su lado. Por otra parte desconectarse del ajetreo del día y de los “debo hacer “para hacer algo para ti, en algún momento del día, un ratito para ti; son esos los momentos.

  6. Alimenta tu autoestima: Ojo con la toma de decisiones: recuerda que cuando tomamos decisiones en un contexto de estrés, los resultados son catastróficos; por lo mismo, en vez de soltar tu responsabilidad de ser mama, alimenta día a día tu mejor versión de ti misma. Solo necesitas unos 20 a 30 minutos para ti, pero bien utilizados. No dejes de hacerlo; de esa manera el cerebro libera citosina y genera placer.

  7. Actitud positiva, no necesitas hacerlo todo, ni al mismo tiempo. Invertir ese tiempo en algo que te haga reír y logre que se olvida el estrés el día y la vida se torna más fácil.

  8. Tienes derecho a ser feliz y comenzar una nueva vida, y es tu deber hacerlo: De esa forma te mantienes hacia un objetivo, estableces una motivación, y puedes entregar cosas buenas; principalmente a tu hijo.

Querida yo: “Lamento haber dudado de ti, fue necesario para darme cuenta de mi error. Permití que otros me dijeran quien y que era. Todavía no me había dado cuenta de lo fuerte y resistente que pude ser. Hoy sigo estando muy ocupada como mama, pero además de eso he vuelto hacer yo y a tener mi propia identidad.”

Marcela Bulnes

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Author

Marcela es Psicóloga con 12 años de experiencia y distintas especialidades en áreas de coaching, hipnosis clínica y programación neurolinguística. Durante 12 años en el ámbito público y privado ha dirigido equipos profesionales en salud mental, intervenciones psicosociales, capacitaciones y trabajos con un sinnúmero de pacientes en diferentes rangos etarios.