Los niños necesitan adultos competentes que saben qué hacer y cómo hacerlo. Que sean proactivos, no reactivos Estoy a favor de tomar decisiones en base de corazón y cabeza. También es bueno aprovecharse de la intuición, esa sabiduría que todos tenemos.

Pero muchos hacen todo lo contrario y se dejan guiar por el miedo. Educado y empoderado en vez de frustrado y desesperado.

Que puedas tomar decisiones en base al conocimiento, por eso:

El conocimiento es a través de la PSICOEDUCACIÓN, es lo que nos ilumina.

Ayudar desde una perspectiva negativa y fatalista no puede resultar. Por lo tanto: Mi hijo(a) tiene THDA….Que hago? Es importante bajar la negatividad, encontrar el equilibrio y comenzar a pensar en ellos.

El tener thda, es un trastorno neurobiológico que lo único que nos reporta son actitudes negativas; que recibimos desde el colegio hasta la casa. Produce deficiencias significativas, que se traduce en alteraciones en lo conectores de los neurotransmisores de dopamina afectando de manera negativa la comunicación; haciéndola más lenta o que no haya comunicación, tanto en la zona frontal y media del cerebro.

La característica de este tener THDA; es que afecta los procesos psicológicos, donde les cuesta organizar y planificar tareas, disminución de la memoria a corto plazo, impulsividad e hiperactividad, manejo de las emociones y disminución de las habilidades sociales. No puede organizar, no puede hacer tareas, no escucha, no atiende, no discrimina entre factor irrelevante e importante. ( no vas a lograr que se quede atento y quieto por 45 minutos. Es pedirle a un niño sordo que te escuche). Al ser un trastorno, se debe aceptar el hecho de que fue “esto”; el thda algo que les toco, ya sean por factores genéticos, la estimulación ambiental, los rasgos de personalidad, que influyen conjuntamente. No es algo que decidieron ellos, simplemente nacieron con esto, tampoco desaparece con el tiempo, es más, aumenta y genera dificultades negativas y repercusión en varios aspectos de su vida diaria que vamos tomando conciencia a medida que crece. Sin embargo, se puede tratar y por lo mismo se requiere intervenir de manera inmediata.

Ahora bien….¿Como lo hago?

El tratamiento debe comenzar por una evaluación por pediatras especialistas en THDA, neurólogo infantil, psiquiatra infantil y adulto. Cualquiera de estas especialidades permitirá iniciar un diagnóstico diferencial.

Paso a paso incorporar apoyo psicológico, que la familia o el cuidador se involucre por medio de un tratamiento cognitivo conductual, a los profesores (que requieran evaluar las exigencias a la medida del niño(a), acomodación de la malla curricular, evaluación diferencial), la utilización de terapias alternativas o cualquier apoyo de tipo pedagógico; en casos de necesidades educativas especiales (psicopedagoga, terapeuta ocupacional). Todos forman parte de la comunidad del niño(a), todos idealmente debieran participar.

La mejora debe incluir todo lo anterior; no es posible pensarlo de manera aislada o considerar un solo aspecto a tratar.

La Técnica Cognitivo conductual, puede ser usada por cualquier persona; es de fácil aplicación y sencilla de entender, en la medida que esté en permanencia con el niño, se va aplicando un estímulo permanente para tener respuestas, que van a generar finalmente conductas que suman, que sean adaptativas, de habilidades sociales, de logros a nivel personal, conductas de autocontrol y un impacto positivo en la autoestima y autoconcepto del niño(a). Son comprobadas, aplicadas por décadas y genera cambios en lo inmediato y a largo plazo y cuando se aplica se logran crear nuevas redes neuronales donde no las había o se reemplazan redes por otras nuevas redes adecuadas.

Si nos informamos adecuadamente, y tomamos la decisión de educarnos y ser expertos en THDA; podemos conocer la técnica, lo que necesitas para aplicarlas, cual es el objetivo y que quieres perseguir

Por otro lado, el tratamiento farmacológico es una opción, solo en caso necesario y si el especialista lo estima conveniente. Va a depender de las características sintomatológica, como influye en la vida académica y social del menor y con antecedentes de comorbilidad previos.

Acceder a un especialista; significa que son ellos los que pueden diagnosticar e iniciar tratamiento. Mientras más temprano y en la medida en que se entienda que no todos los mismos niños respondan igual. Se sugiere iniciar un monitoreo, para tener un seguimiento por medio de una bitácora de respuesta al medicamento: día 1 (come), día 2 (se pone blanco), día 3 (no crece), etc….

Los efectos secundarios; disminución de apetito, el sueño nocturno con insomnio, irritabilidad, inestabilidad emocional. La etapa de acostumbramiento del medicamento. Los efectos son esperables. Cuando estos son mayores que lo esperado se observa se educa y se informa a especialista; así podemos hacer una intervención adecuada. Monitorear estos efectos secundarios, cuando no son propias el niño, y es por los efectos, hay que considerarlo con un par de semanas más, máximo 1 mes. Los medicamentos tienen la función de recaptar estos neurotrasmisores que no se captan de manera natural, y que permiten calmar un poco más la inquietud, permitir un poco más de atención, concentrar en alguna tarea, controlar la impulsividad, porque además tiene una vida de 6 a 8 horas y después de eso…., tiene un tiempo de acción, una durabilidad y que luego termina su efecto y el niño(a) vuelve a tener los comportamientos iniciales.

Cuando estas bajo el efecto del fármaco vas a poder quizás no pelear, hacer una lectura compresiva, atender una tarea. Sin embargo, hay que considerar que si los medicamentos pueden generar más efectos negativos que positivos, de lo contrario, no sirve. Quizás no todos los niños la necesitan y quizás no todos necesiten el mismo medicamento.

Si consideramos un tratamiento solo farmacológico, las consecuencias implican que caigan sobre la adolescencia y cae con el THDA y sus comorbilidades asociadas, los problemas psicológicos, deserción escolar, consumo de alcohol y drogas, etc.

Los adultos mejoran o empeoran la condición, una buena intervención es la clave. No es que el THDA aparezca los 4 o 5 años, la hiperactividad, la impulsividad, son propios de la edad madurativa, están en procesos cognitivos de maduración. La edad recomendada para iniciar una evaluación entre 5 o 6 años. Por ultimo considerar una pausa terapéutica; no más de 2 semanas al año; evaluado si o si por el especialista.

Aumentar la calidad de vida de nuestros hijos, con padres y profesores terapéuticos, comprometidos y expertos en THDA: Esto es la PSICOEDUCACIÓN