Sin duda que la salud mental es un tema emergente en la última década, en donde en diversas partes del mundo ha comenzado a convertirse en un tema primordial para las sociedades respectivas. Por tanto una primera premisa es entender que la salud mental es más que no padecer de un trastorno mental, es más que sólo buscar la felicidad y es más que sólo estar bien nosotros mismos.

Entonces ¿Cómo la entendemos? Diferentes literaturas y disciplinas han definido el concepto de salud mental, siendo la más comúnmente aceptada la de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual señala que: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Si bien podemos comprender rápidamente lo que nos señala dicha definición, es prudente reflexionar sobre lo que realmente se nos intenta decir pues ¿será tan simple?.

Reflexionemos:

Primero, en la definición se nos señala que “(…) es un estado de completo bienestar(…)”, por lo que de inmediato nos podemos preguntar: ¿Podemos estar en un completo estado de bienestar? Para ello deberíamos tener ciertas claridades sobre lo que entendemos por bienestar, pues a partir de la definición, se podría entender que es una sumatoria de bienestar de nuestro cuerpo, de nuestra mente y de nuestro mundo social. Pero ¿Qué hay en cada una de ellas? Y ¿cómo podemos tener un bienestar en cada una?

En lo físico, nuestro cuerpo es lo que define quienes somos en una primera vista, lo que nos permite ser y hacer. Desde el punto de vista biológico es un complejo organismo que necesita de muchos cuidados para que esté en ausencia de enfermedades y tenga su mejor potencial: alimentar, descansar, ejercitar, asear, acicalar, vestir y refugiar y, cuando es necesario, cuidar condiciones o enfermedades médicas. Cada una de estas acciones, podemos relacionarlas con áreas socioeconómica de nuestra sociedad. Al reflexionar en cada acción señalada, encontraremos diversas actividades asociadas a dicha acción, ejemplo, comer, tenemos el área de la salud dedicada a la nutrición, tenemos restaurante dedicados a deleitarnos con sabores, diversos programas y canales dedicados a enseñarnos recetas para preparar, diversos negocios que nos ofrecen productos para que podamos preparar nuestros propios alimentos y de forma indirecta otros que nos proporcionan los instrumentos necesarios para lograrlo, entre otros. Solo analizamos la acción comer, puedes realizar lo mismo con la otras y te darás cuenta que gran parte de la sociedad está orientada en poder facilitar espacios, recursos y servicios que nos aportan a construir nuestro bienestar físico, por lo que ya podemos hacer ciertas especulaciones de lo que podemos entender como bienestar, pero ¿qué sucede en las otras dos áreas?

En el área mental nos encontramos propiamente a nosotros mismos, lo que realmente somos, pues ahí yacen nuestra personalidad, nuestra historia, nuestras proyecciones, nuestros ideales, emociones, nuestro presente, y nuestra visión que nos liga a nuestro mundo. Ya con esto podemos ir entendiendo la idea de que nuestra salud mental es más que no padecer de algún trastorno o condición en esta área (que naturalmente nos puede afectar a todos por igual), pues el área mental nos habla de nuestro propio ser y cómo debemos preocuparnos y significar cada una de esas áreas; Hacer las paces con tu pasado y re-significarlo cada vez que sea necesario; saber qué queremos lograr, donde queremos llegar, qué queremos tener o formar para nuestras vidas; ganar claridad sobre lo que creemos, sobre lo que pensamos, tener opinión y conocimientos para desarrollar habilidades; reconocer, expresar, canalizar y lidiar con nuestras propias emociones; reconocer lo que estamos haciendo en nuestro presente, ajustar nuestro tiempo y rutina para nuestras actividades, conocer y mantener nuestra motivación; y por último, saber cómo queremos vivir nuestra vida y cómo logramos ser congruente con todo lo anterior.

Y ¿El área social? Es la tercera parte del equilibrio que logramos tener para que nuestra salud mental sea de bienestar. Dentro de esta área encontramos todos aquellos aspectos culturales que nos caracterizan o nos disgustan, nuestros deberes y derechos sociopolíticos como ciudadanos y seres humanos, nuestra relaciones familiares, de pareja, de amistades, laborales y vecinales, entre otros. Todos estos aspectos y relaciones no sólo dependen de nosotros, sino de los Otros y la sociedad en sí, pero es nuestra misión el poder adaptarnos a nuestro contexto social, pues sin esta área no podemos alcanzar la completitud.

Sin duda al llegar este párrafo es innato tener algunas conclusiones, pues pareciera ser que la salud mental no es algo transitorio, no es un objeto de cambio ni menos algo del momento, podemos entenderlo como un estilo de vida o una estrategia para lograr sentirse pleno y feliz en la demandante sociedad en que nos encontramos. En dicha sociedad donde predominan las responsabilidades por sobre las individualidades, donde aún las desigualdades son abrumantes y la estabilidad sociopolítica es cambiante, ¿cómo podemos lograr ese bienestar mental? Cada uno puede tener una respuesta a esta pregunta, pero sin duda dos ingredientes que no pueden faltar en ella son: 1) la motivación y el convencimiento de querer estar bien y 2) la creatividad que nos permite encontrar soluciones para atender nuestra propio bienestar mental, de lo contrario, podemos pensar rápidamente que el factor económico podría determinar este estado. Y tú, ¿cómo sientes tu bienestar emocional?